¿Qué hacemos cuando un plátano se llena de manchas, una zanahoria pierde firmeza, un tomate está demasiado maduro o el pan se queda duro? La respuesta automática suele ser tirarlo. El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha puesto en marcha una campaña de sensibilización que quiere introducir una pregunta distinta en los hogares: "¿Seguro que hay que tirarlo?".
Con el lema "Una nueva mirada a los alimentos maduros", la iniciativa recorrerá hasta el 10 de octubre 16 mercados de la Comunidad Foral para ofrecer a la ciudadanía consejos sencillos y prácticos para reducir el desperdicio alimentario. Coincide con el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se celebra el 29 de septiembre, y se centra en frutas, hortalizas y pan, alimentos que pueden perder frescura, firmeza o parte de su apariencia sin dejar de ser aprovechables.
La campaña parte de la idea de que no todo lo que deja de ser perfecto se convierte en desperdicio. Un plátano muy maduro puede acabar en un batido o un bizcocho; una zanahoria blanda, en una crema; un tomate muy maduro, en una salsa o un gazpacho; y el pan duro, en torrijas, migas, picatostes o pudin.
Un stand en cada mercado
La acción se desarrolla en mercados locales de distintos municipios, seleccionados entre varias mancomunidades y coincidiendo con sus jornadas de mercado. En septiembre pasará por Elizondo, Murchante, Lesaka, Landaben, Etxarri Aranatz, Marcilla y Falces. En octubre visitará Arquedas, Doneztebe/Santesteban, Caparroso, Lumbier, Los Arcos, Berbinzana, Aoiz/Agoitz, Leitza y Beriáin.
En cada localidad se instalará un stand informativo gestionado por Hirusta, empresa especializada en educación ambiental, con actividades de dinamización a cargo de Klauniari para atraer al público y generar conversación sobre los hábitos cotidianos. La campaña plantea a los asistentes preguntas como qué hacen cuando una fruta empieza a ponerse demasiado madura, si tiran el pan cuando sobra o si saben diferenciar la fecha de caducidad de la de consumo preferente.
"Antes de tirar, mira"
Uno de los mensajes centrales es "Antes de tirar, mira". En el caso de frutas y verduras frescas, que no llevan fecha de consumo, la campaña propone tres gestos: observar, oler y tocar. Si presentan moho, mal olor, viscosidad, podredumbre u otros signos claros de deterioro, no deben consumirse.
La iniciativa aclara también una duda habitual: la fecha de caducidad está relacionada con la seguridad del alimento, mientras que la de consumo preferente se refiere a sus mejores cualidades de sabor, aroma o textura. El objetivo, subraya, no es consumir alimentos que no sean seguros, sino aprender a identificar cuándo pueden aprovecharse.
Una guía de bolsillo y un recetario digital
Las personas participantes recibirán una guía de bolsillo bilingüe con consejos básicos, ideas de aprovechamiento, información sobre frutas y verduras, propuestas para el pan, cuatro recetas y recomendaciones sobre las fechas de caducidad y consumo preferente. Incluye un código QR que da acceso al recetario digital "Una nueva mirada a los alimentos maduros", alojado en la web de la Oficina de Prevención de Residuos e Impulso de la Economía Circular (OPREC).
El recetario recoge distintos alimentos y explica qué posibilidades ofrecen según su grado de maduración, junto con recetas, consejos de conservación y curiosidades. Entre las propuestas figuran un bizcocho de plátano, una crema de zanahoria, un batido de fresas maduras, mermelada de tomate, torrijas al horno y una crema de lechuga y puerro.
Cuatro hábitos para el día a día
La campaña propone cuatro hábitos sencillos: planificar antes de comprar, priorizar los alimentos que llevan más tiempo en casa o que maduran antes, conservarlos adecuadamente y anticiparse cuando un alimento está llegando a su punto de maduración, cocinándolo, transformándolo o conservándolo antes de que se estropee. Según recuerda, aprovechar mejor los alimentos permite reducir residuos, ahorrar dinero y cuidar los recursos empleados para producirlos.
"No se trata de cocinar con menos, sino de aprovechar mejor lo que ya tenemos", señala el mensaje de la campaña, que anima a la ciudadanía a pararse un momento, observar el alimento y preguntarse si todavía puede tener una segunda oportunidad en la cocina.













