El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha anunciado oficialmente la disolución del Parlamento de Andalucía y la firma del decreto de convocatoria de elecciones autonómicas, las cuales se celebrarán el domingo 17 de mayo de 2026.
Esta decisión pone fin a las especulaciones sobre el calendario electoral y activa de forma inmediata la maquinaria de los partidos políticos. Moreno ha justificado este movimiento en la necesidad de renovar el mandato democrático para afrontar los retos económicos y sociales que la comunidad tiene por delante, buscando una estabilidad institucional que permita ejecutar los presupuestos y proyectos clave sin bloqueos legislativos.
El camino hacia las urnas y la estrategia de la Junta de Andalucía
La elección del 17 de mayo no es casual. El Ejecutivo busca un clima de movilización antes del periodo estival, centrando el debate en la gestión realizada durante los últimos años. Con la publicación del decreto en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), el Parlamento quedará disuelto y se abrirá el periodo de campaña electoral, donde la economía, el empleo y la sanidad se perfilan como los ejes centrales de la contienda.
Los sondeos previos y la intención de voto marcarán una campaña en la que Juanma Moreno aspira a revalidar su liderazgo, mientras que la oposición deberá redefinir sus estrategias para intentar un cambio de ciclo en el Palacio de San Telmo.
Impacto de la convocatoria electoral en el panorama nacional
La cita con las urnas en Andalucía es observada con lupa desde Madrid, ya que los resultados en la comunidad más poblada de España suelen actuar como un termómetro político a nivel estatal. La movilización del electorado andaluz el próximo 17 de mayo será determinante para medir el desgaste o el refuerzo de las actuales alianzas parlamentarias.






