Más de un centenar de activistas de AnimaNaturalis y PETA se concentraron este domingo por la mañana frente al Ayuntamiento de Pamplona, en vísperas del primer encierro de San Fermín, para exigir el fin de las corridas de toros bajo el lema "Tauromaquia es Pecado". La protesta, celebrada a las 11:00 horas en la Plaza Consistorial, puso el foco en una paradoja que las organizaciones convocantes remarcaron especialmente en Pamplona: que sea la Casa de la Misericordia, fundación dedicada a la beneficencia, quien administre la Plaza de Toros y organice los encierros de las fiestas, y planteaba al Papa León XIV que señale las corridas de toros como cuestión pecaminosa.
Una contradicción "inaceptable"
Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España, calificó de inaceptable que una institución religiosa fundada en la caridad cristiana se lucrara con el sufrimiento animal. "El mandamiento No Matarás no incluye excepciones para el espectáculo", afirmó, y pidió tanto a la Casa de la Misericordia como a las autoridades municipales que extendieran su compasión a todos los seres sintientes y abandonaran esta fuente de financiación. Gascón añadió que daba la impresión de que los valores cristianos que la institución decía seguir podían ignorarse si el lucro resultaba suficiente.
Los organizadores recordaron que la historia de la propia Iglesia respaldaba su denuncia: en 1567 el papa Pío V había promulgado la bula De salute gregis Domini, que prohibía las corridas de toros bajo pena de excomunión y las calificaba de espectáculos propios de demonios, incompatibles con la piedad y la caridad cristiana. Aunque Felipe II frenó entonces su aplicación en España y Gregorio XIII suavizó después la prohibición para los laicos, las entidades convocantes sostuvieron que la condena moral original seguía vigente como argumento histórico.
El precedente parlamentario y los datos de rechazo social
La concentración llegó ocho meses después de que el Pleno del Congreso rechazara, el 7 de octubre de 2025, tramitar la ILP #NoEsMiCultura, que había reunido 715.606 firmas —664.777 de ellas validadas por la Junta Electoral Central, muy por encima del umbral legal de 500.000—. Solo 57 diputados votaron a favor de admitirla a trámite, mientras PP y Vox se opusieron y el PSOE se abstuvo. Gascón lamentó este domingo que aquella votación, sumada a la abstención socialista, hubiera demostrado que la brecha entre la política y la sociedad no había dejado de crecer, una brecha que dijo venir a recordar precisamente ante el Ayuntamiento "que firma los cheques".
Las organizaciones citaron también una encuesta municipal de Pamplona de junio de 2025 según la cual, aunque el 52% de los pamploneses no se declaraba contrario a las corridas, el 71% reconocía no seguirlas habitualmente y el 68% no acudía a verlas, con un rechazo especialmente marcado entre mujeres y personas de entre 15 y 44 años. A ello sumaron un estudio de la Fundación BBVA de 2025 que situaba en el 77% el porcentaje de españoles partidarios de acabar con las corridas, con una valoración media de la tauromaquia hundida de 2,7 sobre 10 en 2008 a 1,8 sobre 10 en 2025. Una encuesta de Sigma Dos para El Mundo indicaba además que el 78% de los españoles no se consideraba taurino y que un 48% apoyaba retirar a la tauromaquia su estatus de patrimonio cultural. "Los datos son claros: la tauromaquia está en caída libre", sentenció Gascón durante la protesta.
La financiación pública en Navarra, en el punto de mira
Los activistas denunciaron asimismo el dinero público destinado a la tauromaquia en la Comunidad Foral. Recordaron que, si bien el Ayuntamiento de Pamplona había reservado 81.750 euros en 2025 para ayudas a las peñas de San Fermín —excluyendo expresamente los abonos taurinos—, el Gobierno de Navarra sí había destinado partidas relevantes al sector en los últimos años, entre ellas 750.000 euros en 2020 para el toro bravo por la crisis sanitaria, además de ayudas complementarias a espectáculos con sacrificio de reses. Señalaron también que en 2019 Navarra fue una de las comunidades con más festejos de "tauromaquia menor", con 1.608 eventos, que el Ayuntamiento de Tudela había reafirmado en abril de 2025 su respaldo a las corridas rechazando mociones para retirarles financiación, y que Tafalla había suscrito un contrato de casi un millón de euros para la organización de festejos taurinos entre 2022 y 2023.
Gascón cerró su intervención calificando de paradoja que se siguieran invirtiendo millones de euros públicos en un espectáculo que, según sus datos, una amplia mayoría de la ciudadanía rechazaba. AnimaNaturalis y PETA aprovecharon la concentración para llamar a la ciudadanía pamplonesa a sumarse a sus protestas y a apoyar un modelo de San Fermín que, defendieron, prescindiera del sufrimiento animal.










