Pamplona Actual

El desalojo del convento de Agustinas da paso a las obras del edificio para un centro de neurorrehabilitación

Las obras han comenzando esta mañana tras el desalojo de las 75 personas que pernoctaban en su interior

  • Antiguo convento de Aranzadi

El antiguo convento de Agustinas, en el parque de Aranzadi, ha quedado definitivamente clausurado tras el desalojo de las 75 personas que pernoctaban en su interior, en una intervención coordinada por el Ayuntamiento de Pamplona que ha priorizado la reubicación temporal de la mayoría de los afectados.

Del total de personas que se encontraban en el recinto, 51 han sido derivadas a distintos recursos habitacionales, mientras que otras han sido distribuidas entre el albergue municipal, alojamientos en otras localidades y hoteles o pensiones sufragados por el propio Ayuntamiento. Sin embargo, no todos han aceptado o podido acceder a estas alternativas: algunas personas han sido derivadas a otros municipios por su lugar de empadronamiento, otras disponían ya de opciones habitacionales y un pequeño grupo ha rechazado la ayuda ofrecida o no ha podido acogerse a ella por incumplimientos previos.

El operativo, iniciado a primera hora de la mañana con la participación de servicios sociales y cuerpos policiales, incluyó también el acompañamiento a los desalojados, a quienes se ofreció atención básica en el comedor municipal. En los próximos días, los servicios municipales evaluarán caso por caso para tratar de integrar a estas personas en recursos más estables, en un contexto marcado por la alta demanda: más de 50 personas esperan acceso al programa Etxe Bat y más de 300 figuran en la lista de emergencia habitacional.

El desalojo ha sido el paso previo al inicio de las obras de rehabilitación del edificio, que han comenzado esta misma mañana con la entrada de maquinaria y el cierre perimetral del recinto. El proyecto transformará el antiguo convento en un centro sociosanitario especializado en neurorrehabilitación, con una inversión cercana a los 10 millones de euros.

El futuro equipamiento contará con 33 habitaciones y ofrecerá atención integral a través de distintas áreas funcionales, incluyendo tratamiento intensivo, consultas asistenciales y cuidados residenciales. La iniciativa se completa con la previsión de una residencia de mayores y apartamentos tutelados en la parcela contigua.

El edificio, diseñado por el arquitecto Fernando Redón en 1967, será rehabilitado respetando su estructura original, en una intervención que también contempla la creación de un huerto social y la ampliación del entorno verde del parque de Aranzadi.

Con esta actuación, el Ayuntamiento busca dar respuesta tanto a la recuperación de un espacio degradado como a la creciente demanda de servicios sociosanitarios, en un proyecto que combina intervención urbana y atención social, no exento de complejidad por la situación de las personas que hasta ahora encontraban refugio en el edificio.

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