Pamplona Actual

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundain atendió 1.404 incidencias en 2025

Casi la mitad de los animales ingresados pudieron ser liberados y el 80% de los casos se concentró en verano, con las aves como principales protagonistas

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  • El Milano Real, recuperado tras recibir varios perdigonazos
  • Como imagen del año, la liberación de un milano real en Lodosa resume el sentido de esta labor

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundain volvió a batir cifras en 2025 y confirma una tendencia que ya no es coyuntural: cada vez se atienden más animales y se reciben más avisos. En total, 1.404 incidencias gestionadas a lo largo del año reflejan una realidad doble: por un lado, una ciudadanía más atenta; por otro, una fauna cada vez más presente en espacios humanizados.

De ese total, 1.012 animales ingresaron en las instalaciones del centro, mientras que otros 392 casos fueron resueltos sobre el terreno por el Guarderío de Medio Ambiente. Los avisos relacionados con fauna silvestre alcanzaron los 1.291, superando nuevamente los registros previos y consolidando una curva ascendente sostenida en el tiempo.

Las aves continúan siendo, con diferencia, el grupo más afectado. Nueve de cada diez ejemplares atendidos pertenecen a esta categoría (93,9%), muy por delante de mamíferos (5,5%) y reptiles y anfibios (0,6%). Especies como el vencejo común, el avión común o el buitre leonado encabezan la lista de ingresos, junto a otras habituales en entornos urbanos y agrícolas como la cigüeña blanca o el cernícalo vulgar.

Precisamente, el auge de especies adaptadas a ciudades y zonas periurbanas —urracas, gorriones, erizos— es uno de los fenómenos que más preocupa a los técnicos. Su presencia creciente explica parte del incremento de incidencias y evidencia una convivencia cada vez más estrecha, y conflictiva, entre fauna y actividad humana.

El calendario también marca diferencias. Ocho de cada diez ingresos se concentran entre mayo y septiembre, coincidiendo con la época de cría y emancipación de los pollos, así como con una mayor actividad humana en el medio natural. No es casual que las caídas de nido y la desnutrición lideren las causas de ingreso (55,8%), seguidas de colisiones y traumatismos (33,2%).

El balance final deja luces y sombras. Casi la mitad de los animales (49,7%) lograron recuperarse y volver a su hábitat en el mismo año. Sin embargo, más de un tercio falleció pese a los cuidados, y un 14,8% tuvo que ser sacrificado debido a la gravedad de sus lesiones o por protocolos sanitarios, especialmente ligados a la gripe aviar. Sumando las actuaciones sin ingreso, la tasa global de liberación se eleva al 59,7%.

Más allá de la fauna silvestre, el centro atendió también 109 animales domésticos y exóticos. Destaca el caso del galápago de Florida, especie invasora de la que se recogieron 63 ejemplares. Un dato que, según los responsables, pone de manifiesto que el abandono de mascotas sigue siendo un problema sin resolver.

Como imagen del año, la liberación de un milano real en Lodosa resume el sentido de esta labor. El ave, catalogada en peligro de extinción, llegó al centro con varios perdigones en el cuerpo. Tras su recuperación, volvió al medio natural, recordando que detrás de cada cifra hay un animal, y detrás de cada intervención, una segunda oportunidad.

Ubicado en el Valle de Aranguren y gestionado por Orekan Gestión Ambiental, el centro se consolida así como una pieza clave en la conservación de la biodiversidad en Navarra, además de servir de apoyo técnico a cuerpos como el SEPRONA o la Policía Foral.

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