Centenares de vecinos del barrio pamplonés de San Juan tienen previsto presentar este martes un escrito de queja ante el Defensor del Pueblo por el proyecto de reforma del antiguo edificio de Telefónica en la avenida de Bayona. Sin embargo, el Ayuntamiento de Pamplona no tiene intención de dar marcha atrás. El concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea, ha defendido con contundencia este lunes la operación y ha descartado que vaya a haber modificaciones sustanciales en el proyecto.
Abaurrea calificó la iniciativa de "urbanismo social", argumentando que el solar representa "la última parcela que nos queda en la zona centro para hacer un equipamiento largamente demandado". En su lugar, una empresa privada habría levantado un edificio de siete alturas con superficie comercial que, a su juicio, habría competido directamente con el comercio de la cercana calle Martínez de Hualde. "Lo que hace el Ayuntamiento es decir: espere un momento", resumió el concejal.
El proyecto contempla una altura superior a la del edificio originalmente previsto, lo que ha generado la preocupación de los vecinos, principalmente por las posibles afecciones de sombra sobre los edificios colindantes. Sin embargo, Abaurrea restó importancia a esas alarmas apoyándose en un estudio técnico realizado al efecto. "Las conclusiones son que la afección es relativamente leve; para el entorno es prácticamente inexistente y para el edificio aledaño tiene algunas afecciones que en parte se han querido limitar", explicó, añadiendo que el edificio incorporará "algún gesto", alguna modificación de diseño para reducir el impacto del sombreamiento especialmente en los meses de invierno.
El concejal también contextualizó la altura del nuevo edificio dentro de la morfología del barrio. "San Juan es el barrio que más alturas tiene, probablemente junto con la Chantrea, con edificios de entre doce y dieciocho alturas; no es algo muy ajeno al barrio en términos de estructura urbana", argumentó.
Abaurrea recordó que la semana pasada el Ayuntamiento celebró ya una sesión de devolución con los vecinos para trasladarles las conclusiones del proceso participativo y del estudio de afecciones, y cerró la puerta a cualquier duda sobre la solidez legal del proyecto. "Desde una perspectiva jurídica, no tenemos ninguna duda de que tiene todo el respaldo técnico y jurídico y una mayoría muy amplia de la corporación", afirmó, reconociendo la preocupación vecinal pero insistiendo en que "técnicamente y científicamente está demostrado que no va a ser tal". "Es un buen proyecto y va a seguir adelante", concluyó.









