La asociación Salam Gaza Nafarroa ha comparecido este martes, en la Comisión de Convivencia y Solidaridad Internacional del Parlamento de Navarra para presentar un balance detallado de su labor humanitaria en la Franja de Gaza durante el último año y reclamar un refuerzo del apoyo institucional.
Durante su intervención, los representantes de la entidad han expuesto «con rigor y honestidad» tanto las actuaciones desarrolladas como la situación extrema que atraviesa la población gazatí, marcada por la destrucción de infraestructuras básicas y la dificultad para garantizar condiciones mínimas de vida. Según han advertido, en Gaza «los derechos humanos más elementales no están asegurados» y el acceso al agua y a los alimentos se ha convertido en una lucha diaria.
En este contexto, la asociación ha explicado cómo la solidaridad de la ciudadanía navarra se ha traducido en ayuda directa sobre el terreno. En el último año, Salam Gaza Nafarroa ha distribuido cerca de dos millones de litros de agua potable en distintos puntos de la Franja y ha realizado 15 repartos de comida en un campamento-refugio situado en el norte de la ciudad de Gaza, alcanzando en cada ocasión a entre 3.000 y 3.500 personas.
Además, la organización ha puesto en marcha un programa de acompañamiento para 240 menores huérfanos, que combina apoyo psicológico y educativo, y ha facilitado ayuda económica directa a más de 120 de estos menores para cubrir necesidades básicas durante varios meses.
La presidenta de la entidad, Ola Arafat, ha querido reconocer expresamente la labor del equipo sobre el terreno, integrado por más de 50 personas. «Son mujeres y hombres que, entre las ruinas, ponen cada día su vida en riesgo para que otros puedan salvar la suya. Reparten agua en medio de los bombardeos, cargan alimentos mientras todo alrededor se derrumba y priorizan la vida de los demás incluso cuando la suya pende de un hilo», ha señalado.
La comparecencia ha servido también para anunciar que, gracias a la movilización social del 8M, la asociación podrá mantener y ampliar durante tres meses el reparto de agua potable, con 1.200.000 litros adicionales que reforzarán el acceso a un recurso esencial en un entorno donde el agua es escasa y, en muchas ocasiones, está contaminada.
La secretaria de la asociación, Chaimae Daoud, ha trasladado a los grupos parlamentarios la necesidad de consolidar y ampliar esta red de colaboración institucional y económica. «No pedimos nada para nosotros. Pedimos posibilidades de vida para quienes hoy apenas pueden sostenerla», ha afirmado.
La intervención ha concluido con un llamamiento al compromiso colectivo en uno de los momentos más críticos para la población gazatí: «Cada litro de agua, cada plato de comida y cada gesto que nace aquí es una señal de esperanza allí. Sigamos construyendo ese puente de solidaridad entre Navarra y Gaza».






