Osasuna arranca la temporada por delante de los grandes favoritos

FOTO: José Ángel Ayerra

No hace tanto,  Osasuna aspiraba a cantar el alirón en LaLiga 123 y soñaba con un buen arranque en LaLiga, ya como equipo de Primera División. Ahora, apenas cinco meses después de aquella fecha, su afición sonríe cada vez que repasa la clasificación y se encuentra con su equipo en sexta posición, dentro de las plazas que dan derecho a disputar competiciones europeas y por delante de equipos como Barcelona o Valencia. Quedan muchos partidos por disputar y es evidente que con solo tres encuentros no se pueden extrapolar conclusiones firmes, pero la ilusión, después de un arranque tan potente, puede servir de combustible para maximizar el rendimiento de su plantilla durante los próximos choques.

Se estrenó el Osasuna con una victoria a domicilio en el campo del Leganés. Pese a un arranque muy conservador de los de Jagoba Arrasate, un mayor arrojo en el segundo tiempo les valió la victoria, gracias a un solitario tanto de Chimy Ávila. Ávila logró perforar la portería de Pichu con un potente disparo, un gol de bella factura que contrastó con un juego no tan brillante. Aun así, este solitario tanto le valía los tres puntos con los que se acostaría en el grupo de equipos que comenzaban la temporada 2019/20 con una victoria. Y para reforzar las esperanzas de su afición y la confianza en sí mismos de sus jugadores.

En la segunda jornada, El Sadar volvía a ser el escenario de un partido de Primera División, y lo hacía con la posibilidad de ver a su equipo como líder de LaLiga Santander si este se imponía al Eibar por una diferencia de más de dos goles. El 0-0 final dejó a Osasuna lejos del liderato, pero pensando en que cada punto obtenido puede ser clave a final de temporada para evitar tensiones innecesarias. Pudieron ser tres, pero un gol anulado por un ajustado fuera de juego de Chimy Ávila, un disparo de Roberto Torres que casi rozó el palo izquierdo y una parada inspiradísima de Dmitrovic tras otra ocasión clarísima de Chimy Ávila privaron a los de Arrasate de una mayor recompensa. Osasuna seguía invicto, y el Eibar se anotaba el primer punto de la temporada.

Si a los resultados de los dos primeros encuentros se les podía achacar que se hubieran conseguido frente a equipos modestos (Eibar y Leganés ocupan puestos de descenso en estos momentos), el juego desplegado frente a un grande como el Barça no hizo sino confirmar el buen momento de los del Sadar. De hecho, si no fuese por la providencial irrupción de Ansu Fati, es más que probable que el F.C. Barcelona hubiese sumado su segunda derrota de la temporada en LaLiga. El golpe asestado por el Osasuna con su empate fue doble: además del punto conquistado, un recién ascendido superaba en la clasificación de LaLiga al equipo que encabeza la lista de favoritos al título de las principales casas de apuestas, tal y como se puede ver en Oddschecker.

Osasuna arrancó como claro dominador del juego y pilló desprevenido a un Barça que venía de golear al Betis. Con la motivación añadida que supone jugar contra un equipo de esta entidad, los de Pamplona salieron a comerse al rival y obtuvieron su recompensa muy pronto, en el minuto 7. Roberto Torres se anotó el primer tanto del encuentro con un remate directo, impecablemente ejecutado desde el segundo palo, tras un centro de Brandon. La hinchada del Sadar rugía y llevó a su equipo en volandas durante una primera mitad, que tuvo un domino claro por parte de los rojillos.

La segunda parte no comenzó tan bien para los locales. Pronto tuvieron que lidiar con el gol de cabeza de Ansu Fati (que lo convirtió en el jugador más joven de la historia del Barça en marcar en LaLiga) y, apenas unos minutos después, Melo recogía un pase en el área y conseguía abrirse espacio para anotar y poner a su equipo por delante en el marcador. Los de Arrasate demostraron aquí tener sobrada capacidad para no perder la concentración. A falta de menos de 20 minutos de encuentro, un zapatazo de Villar, que obligaba a esforzarse a Ter Stegen, sirvió de anticipo de lo que estaba por llegar: Piqué provocaba un penalti que Roberto Torres aprovechó para sumar un segundo tanto y salvar un nuevo punto.

Es evidente que queda por delante mucha liga por disputar, y en breve tocarán choques muy complicados contra el Real Madrid, el Levante o el Valencia, pero el aliciente de conquistar la permanencia para celebrar sus 100 años en la élite (cumplirá el siglo de existencia en octubre de 2020) y el compromiso y el esfuerzo de unos jugadores y cuerpo técnico que se saben con uno de los presupuestos más bajos de LaLiga, pueden servir para llevar a este Osasuna a ser uno de los equipos revelación de la temporada.

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