La titular del juzgado número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Tudela ha decretado este jueves prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre que el pasado domingo mató a su esposa, de 44 años, en el domicilio familiar de Arguedas. Según recoge la resolución judicial, el investigado golpeó a la mujer en la cabeza y la estranguló hasta causarle la muerte.
La magistrada califica los hechos, de forma inicial, como constitutivos de un delito de homicidio. La resolución puede ser recurrida.
Esperó horas antes de avisar
El investigado, de nacionalidad marroquí como la víctima, se presentó por propia iniciativa el domingo 18 de mayo, hacia las 18 horas, en el cuartel de la Guardia Civil de Valtierra. Allí relató que la noche anterior, sobre las 23 horas, había discutido con su esposa y la había golpeado en la cabeza, y que ella se había desplomado. Según su versión, a la mañana siguiente la encontró aún en el suelo, inmóvil. Fue detenido tras esa declaración.
A las 18.45 horas se procedió al levantamiento del cadáver. La víctima fue hallada tumbada boca arriba con una herida en el lado derecho de la cabeza, junto al lóbulo de la oreja, con presencia de sangre.
El forense: muerte violenta por asfixia
El informe forense preliminar concluye que la muerte fue violenta y que la causa inmediata fue una probable anoxia encefálica por asfixia mecánica cervical. A partir de ese dictamen, la juez concluye de forma indiciaria que el investigado "no solo golpeó en la cabeza a la víctima, sino que la agarró del cuello hasta asfixiarla".
Ante la magistrada, el imputado se acogió a su derecho a no declarar. El Ministerio Fiscal solicitó el ingreso en prisión, mientras la defensa pidió la libertad provisional o medidas menos gravosas.
Riesgo de fuga por las penas y el escaso arraigo
La juez justifica la prisión provisional como "absolutamente imprescindible" para evitar el riesgo de fuga, atendiendo a las penas previstas: de 10 a 15 años por homicidio, o de 15 a 25 si los hechos fueran calificados finalmente como asesinato. Añade como factor determinante que el investigado llevaba únicamente dos meses viviendo en Arguedas junto a su esposa, lo que evidencia, a su juicio, una falta de arraigo.


