#ElFutbolistadesaparecido : una vecina de Berriozar inicia una campaña para buscar el cuerpo de su tío, que fue jugador de Osasuna y del Sporting de Gijón en los años 30

Publicidad

Marta Nicolay Trias (nieta), Áurea Jaso Bergachorena y Javier Nicolay Jaso (hijo)

Se cree que en un bombardeo de aviación terminó con la vida, en 1937 del navarro Andrés Jaso Garde y sus restos podrían estar en una fosa común en Cangas de Onís por lo que se precisa ayuda para localizarlos

Berriozar, 7 de agosto de 2020

La vecina de Berriozar, Áurea Jaso, de 93 años sigue comprometida con la Memoria Histórica y desde que era una niña no ha cesado en la búsqueda de los cuerpos de su padre, de un hermano de éste y de Andrés, su “tío futbolista”. Y aunque la espera está siendo largo, por suerte para ella el fútbol tiene la fuerza social suficiente como para convertir en realidad lo que hoy parece un milagro.

Tras meses de investigaciones, se considera que es posible encontrar a Andrés, cuyo cuerpo podría estar en una fosa común en Cangas de Onís (Asturias). Localizar sus restos permitiría por fin a Áurea y a su familia brindarle un entierro digno tras más de ochenta años desaparecido.

Por este motivo, Áurea ha lanzado con ayuda de personas comprometidas con la Memoria Histórica, una campaña denominada «Proyecto Andrés Jaso, el futbolista desaparecido».

Junto a ello, esperan contar con personas públicas, sobre todo futbolistas, que con su imagen y apoyo (fotografía y el hashtag #ElFutbolistaDesaparecido #DóndeEstáAndrés) le ayuden a visibilizar la historia de este exjugador de Osasuna y así, tal vez, dar con alguna nueva pista sobre su paradero. Objetivo difícil, sí, pero no imposible, y que pondría al mundo del fútbol, tan cuestionado en ocasiones, en la primera línea de la defensa de los derechos humanos universales, generando a su vez valores de reconciliación, han indicado en una rueda de prensa en Berriozar. De momento, ya cuentan con el apoyo del presidente del Sporting de Mélida (Raúl Lecunberri) y después se irán sumando otros apoyos con los que ahora ya están en contacto

¿El resto de implicados en la campaña? Todas aquellas personas (con proyección pública o ciudadanos de a pie) que quieran colaborar en la búsqueda de Andrés difundiendo su historia mediante su imagen y los hashtag #ElFutbolistaDesaparecido y #DóndeEstáAndrés y también en la cuenta de Twitter @NosRobaronEl, en Instagram, en Facebook… «Quizá todo este movimiento nos ayude a dar con alguien que pueda arrojar algo del luz sobre su paradero», han indicado.

Esta campaña se llevará a cabo durante todo el mes agosto en Pamplona y Navarra, principalmente a través de las redes sociales y los medios de comunicación locales, mientras que será a partir de septiembre cuando intentarán ampliar su impacto fuera de la Comunidad Foral, comenzando por los quipos en los que jugó Jaso: además de Osasuna y Sporting, Real Zaragoza, Sabadell, Levante y Valencia.

Por otro lado, la intención es hacer partícipes a todos aquellos equipos de La Liga que visiten El Sadar, fotografiando a sus capitanes con los del conjunto rojillo junto a una imagen de Áurea y Andrés.

Aseguran que «no hay mejor momento que éste para hacerlo. Osasuna celebrará durante la próxima temporada su primer centenario, un año en el que la historia del club y los que la hicieron posible (como Jaso) serán recordados, no solo en Navarra, sino a nivel nacional».

La suma de apoyos a esta campaña para encontrar a Andrés puede durar un par de meses, y, además de la difusión por redes sociales (con fotografías de futbolistas y de ciudadanos, además de la publicación de un pequeño vídeo explicativo sobre el proyecto), está previsto que vean la luz dos libros en los que se recoge la historia de Andrés, entre otras muchas, y la realización de un documental que inmortalice su historia y esta iniciativa en curso.

Andrés Jaso

Andrés Jaso Garde era futbolista. Nacido en Mélida (Navarra) en 1912, a lo largo de su carrera deportiva jugó en varios equipos, entre ellos Osasuna, y cuando comenzó la Guerra Civil, se encontraba en Gijón, donde defendió los colores del Sporting. Y pese a que llegó al Molinón todavía joven, aquel fue su último destino: en 1937, un bombardeo de aviación terminó con su vida. Hoy, casi cien años más tarde, el paradero de sus restos (como los de muchos otros) sigue siendo una incógnita.

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.