Cada 8 de septiembre celebramos el Día Mundial de la Fisioterapia. Este año, la jornada pone el foco en el papel de la fisioterapia y la actividad física en la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades cardiovasculares y de los accidentes cerebrovasculares, conocidos comúnmente como ictus.
Se trata de una oportunidad para recordar algo que comprobamos cada día: el movimiento es una de las herramientas terapéuticas más valiosas existentes para preservar la salud y para recuperar calidad de vida cuando la enfermedad aparece.
La estadística dice que una de cada cuatro personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida, pero conviene destacar que casi todos los ictus se pueden prevenir. Treinta minutos de ejercicio cinco veces a la semana pueden reducir el riesgo de accidente cerebrovascular en un 25%. En este punto, un fisioterapeuta puede aconsejarte sobre cómo hacer ejercicio de forma segura y alcanzar los niveles de actividad recomendados.
Las enfermedades cardiovasculares y los ictus continúan siendo una de las principales causas de discapacidad en nuestra sociedad. Sus consecuencias pueden afectar a la movilidad, el equilibrio, la coordinación, la vulnerabilidad psicológica, la fuerza o la capacidad para realizar actividades cotidianas tan habituales como caminar, vestirse o asearse de forma autónoma.
En los equipos de rehabilitación sabemos que la recuperación va mucho más allá de una función física concreta. Recuperar movilidad es importante, pero el verdadero objetivo es ayudar a que la persona vuelva a participar en su propia vida.
Volver a caminar puede significar volver a pasear con la familia. Ganar movilidad y fuerza puede permitir devolver esa autonomía para realizar tareas del día a día como ir al WC, ducharse, recuperar las relaciones sociales. Detrás de cada avance funcional existe siempre una historia personal y un proyecto de vida que merece seguir desarrollándose.
Precisamente por ello, en el Hospital San Juan de Dios Pamplona-Tudela entendemos la rehabilitación como parte sustancial de nuestro modelo de atención integral centrado en la persona. Un modelo que contempla no solo la recuperación física, sino también las necesidades emocionales, sociales y familiares que surgen durante el proceso de enfermedad y convalecencia y recuperación.
En el caso de nuestro equipo de rehabilitación, este enfoque se traduce en el trabajo coordinado de un equipo multidisciplinar formado por fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, neuropsicóloga y TCAEs y otros especialistas que asisten a cada paciente en función de sus necesidades y objetivos. Más allá de las técnicas o tratamientos específicos, nuestra labor consiste en construir junto a la persona un itinerario de recuperación adaptado a su situación, capacidades y expectativas.
Uno de los aspectos fundamentales que trabajamos los fisioterapeutas es el equilibrio, dado que la mejora del mismo minimiza el riesgo de caídas. Hay que tener en cuenta que el 73% de los supervivientes de un ictus sufren una caída durante el primer año tras la enfermedad.
La experiencia nos demuestra que la fisioterapia es mucho más efectiva cuando se desarrolla desde una visión global de la persona. Porque no tratamos solamente secuelas o limitaciones físicas. Trabajamos con personas que tienen ilusiones, vínculos, responsabilidades y metas que desean recuperar. De ahí la importancia de compartir y establecer objetivos con los pacientes a lo largo del tratamiento.
En este Día Mundial de la Fisioterapia queremos reivindicar la importancia de mantenerse activo, de incorporar el movimiento como parte de nuestro autocuidado y de reconocer el papel que desempeñan los fisioterapeutas en la prevención y recuperación de enfermedades que afectan a miles de personas cada año.
Porque cuidar el corazón y el cerebro también significa cuidar la capacidad de movernos, relacionarnos y participar plenamente en la vida. Y porque detrás de cada proceso no hay únicamente una recuperación física: hay una persona que busca volver a ser protagonista de su propia historia.
Iñaki Vicente San Martín, fisioterapeuta responsable del Servicio de Rehabilitación del Hospital San Juan de Dios Pamplona-Tudela







