«Las leyes alcanzan su grandeza cuando pueden comparecer ante la persona»Su Santidad el Papa León XIV ha intervenido este lunes en el Salón de Sesiones del Congreso de los Diputados, donde ha dirigido un discurso ante diputados, senadores y autoridades del Estado en el marco de su visita oficial a España. En su alocución, el Pontífice ha defendido que la calidad de las leyes no se mide únicamente por su aprobación formal, sino por su capacidad de respetar la dignidad de la persona.
«Una ley no alcanza su verdadera grandeza por el mero hecho de haber sido formalmente aprobada; la alcanza cuando puede comparecer ante la dignidad de la persona y salir de ese examen sin avergonzarse», ha señalado León XIV, quien ha invitado a los responsables públicos a «alzar la mirada» en la toma de decisiones.
El Papa ha subrayado que la acción legislativa debe tener presente el impacto humano de cada norma. «Toda decisión de las autoridades públicas toca personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír», ha advertido, antes de reclamar junto a las reformas técnicas «una renovación moral» en la vida pública.
En su intervención, ha recordado que el Parlamento es el lugar donde «las diferencias se escuchan, se ordenan y, cuando es posible, se convierten en decisión compartida», y ha planteado una reflexión de fondo sobre los principios que inspiran la legislación: «qué concepción de la persona humana inspira las leyes y qué tipo de sociedad construyen».
Llamamiento a un orden internacional basado en el derecho
Por su parte, la presidenta del Congreso ha centrado su discurso en la necesidad de reforzar el multilateralismo y la cooperación internacional en un contexto global complejo. «Hay que restaurar el orden internacional: deben imperar las leyes, no la fuerza; deben vencer el humanismo y la solidaridad», ha defendido.
La dirigente parlamentaria ha reclamado además una paz «dialogada y con vocación de permanencia», basada en el derecho internacional humanitario y el fortalecimiento de las instituciones multilaterales. También ha subrayado la necesidad de combatir la pobreza, la precariedad y las distintas formas de violencia social.
Recibimiento institucional y recorrido en el Congreso
El también jefe del Estado vaticano ha sido recibido en la escalinata del Congreso por la presidenta de la Cámara Baja y el presidente del Senado, antes de saludar al presidente del Gobierno y a los máximos representantes del Tribunal Constitucional y del Poder Judicial en el Patio de Floridablanca.
Tras la ceremonia de honores y la interpretación de los himnos de España y del Vaticano, el Papa ha accedido al interior del Palacio, donde ha mantenido saludos institucionales con miembros de las Mesas del Congreso y del Senado, portavoces parlamentarios y autoridades invitadas.
Posteriormente, ha firmado en el Libro de Honor de la Cámara Baja, donde ha dejado constancia de su deseo de que los derechos de todos estén presentes en el ejercicio de la actividad legislativa.
Un discurso centrado en la dignidad humana
Durante su intervención en el Hemiciclo, León XIV ha hecho referencia también al simbolismo del edificio parlamentario y a la importancia de la deliberación democrática como herramienta de convivencia. Sin confundir ámbitos políticos y religiosos, ha aludido a la tradición cultural europea como base de conceptos como la justicia, la legitimidad del poder o la protección de los más vulnerables.
El Pontífice ha concluido su discurso con un mensaje de esperanza dirigido a España, a la que ha animado a mantenerse como «tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza», y ha pedido que la vida pública combine «la firmeza de las convicciones con la grandeza del diálogo».
El discurso ha sido recibido con un prolongado aplauso por parte de los asistentes en el Salón de Sesiones, en una jornada institucional que ha contado con la presencia de las principales autoridades del Estado y representantes de distintos ámbitos políticos e institucionales.






