El Ayuntamiento de Donostia ha hecho balance del histórico despliegue humano y técnico organizado para celebrar el título de Copa de la Real Sociedad. Tras la reunión de la Junta de Gobierno Local, el alcalde Jon Insausti ha calificado de "ejemplar" la respuesta de la ciudad ante un reto organizativo de magnitud excepcional, que ha movilizado a cientos de profesionales de Protección Civil, seguridad, movilidad y limpieza.
Un dispositivo de seguridad y emergencias sin precedentes
Para garantizar el bienestar de las decenas de miles de aficionados, el consistorio activó el Plan de Seguridad y Emergencia Municipal, coordinado desde un puesto operativo con 25 profesionales monitorizando cada detalle. El despliegue sanitario contó con dos hospitales de campaña y una flota de 12 ambulancias, reforzada por la vigilancia aérea de helicópteros y drones de la Ertzaintza y la Guardia Municipal.
La logística urbana también se adaptó al evento con la instalación de 6.800 metros lineales de vallado y la creación de puntos específicos para personas con movilidad reducida tanto en el recorrido como en la recepción oficial. Insausti ha subrayado que servicios esenciales como Dbus y el área de mantenimiento funcionaron con una precisión extraordinaria, permitiendo que la celebración transcurriera con total normalidad a pesar de la afluencia masiva.
Impacto multitudinario en las calles de Donostia
Los datos confirman la magnitud del sentimiento txuri-urdin vivido en las últimas horas. El sábado, unas 45.000 personas se concentraron para seguir la final, mientras que el evento central del lunes superó todas las expectativas. El recorrido de los campeones congregó a 64.000 personas, alcanzando su punto álgido en la recepción oficial en el Ayuntamiento, donde se dieron cita 65.000 aficionados en el entorno de Alderdieder.
Más allá de las cifras, el alcalde ha puesto en valor la "autenticidad" y el comportamiento de la comunidad donostiarra, destacando la emoción de las diferentes generaciones de realzales. Como detalle de la planificación urbana, el consistorio incluso retrasó la plantación de las flores de temporada para proteger los jardines durante la celebración de la Copa, evidenciando una gestión detallada de cada aspecto de la movilidad urbana y el cuidado de la ciudad.






