Policía Nacional, en una operación conjunta con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, ha logrado desmantelar una ambiciosa organización criminal asentada principalmente en la provincia de Zaragoza. El entramado se especializaba en la falsificación de documentos destinados a la regularización de migrantes en situación irregular, una actividad ilícita que habría beneficiado a más de 5.000 personas.
Un entramado de falsificación internacional
La investigación comenzó tras detectarse un aumento sospechoso en las solicitudes de autorización de residencia temporal. El análisis de estos expedientes reveló documentación carente de autenticidad para simular el cumplimiento de los requisitos legales. La red, con ramificaciones en Alicante, Murcia y Huesca, contaba con especialistas que gestionaban desde certificados médicos hasta la apertura de cuentas bancarias y empadronamientos fraudulentos.
Para lograr los empadronamientos, la organización utilizaba el método "look-alike", donde individuos con parecido físico suplantaban al interesado para evitar su presencia física en el municipio o, incluso, en territorio español.
Empresas pantalla y contratos ficticios
El esquema delictivo incluía el uso de empresas pantalla para justificar ingresos inexistentes y la formalización de contratos laborales falsos. Estas empresas tramitaban altas en la Seguridad Social que eran anuladas a los pocos días, sirviendo únicamente como soporte documental para las solicitudes de residencia.
Los beneficios económicos de la red eran considerables. Los pagos exigidos a los migrantes oscilaban entre los 600 y 900 euros por un empadronamiento, y podían alcanzar entre 3.000 y 10.000 euros por un contrato de trabajo ficticio.
Balance de la operación y detenciones
La operación, que contó con la colaboración fundamental del Ayuntamiento de Zaragoza, ha finalizado con el arresto de 61 personas de origen español, argelino y marroquí. De los detenidos, 56 se localizan en Zaragoza, dos en Barcelona, dos en Huesca y uno en Teruel. Entre ellos se encuentran los 18 cabecillas de la organización. Durante los registros en la capital aragonesa, los agentes incautaron dinero en efectivo y abundante documentación falsificada. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.







