La vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra, Begoña Alfaro, ha destacado este lunes la implicación de los municipios navarros para “destensionar” el mercado de la vivienda y facilitar el acceso a precios asequibles, tras la declaración de 21 localidades como Zona de Mercado Residencial Tensionado.
Acompañada por la directora general de Vivienda, Elga Molina, y por el presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Xabier Alcuaz, Alfaro presentó los cinco planes específicos elaborados por el Departamento en coordinación con 20 de los 21 municipios afectados. Estos documentos fijan medidas concretas para el periodo 2026-2028 y se estructuran en cinco ámbitos territoriales: Pamplona, Comarca, Baztan-Alsasua, Estella-Tafalla y Ribera.
“La colaboración de los diferentes municipios ha sido clave para detectar las necesidades reales de cada uno y poder actuar según sus particularidades”, afirmó Alfaro, quien vinculó la actual situación a “décadas de inacción política”. La vicepresidenta subrayó que ya se observan “primeros resultados” tras la declaración de zona tensionada, como una bajada del 8,6% en los precios del alquiler, y confió en que la aplicación de las nuevas medidas consolide esa tendencia.
Movilizar vivienda vacía y regular el uso turístico
Aunque cada plan recoge acciones adaptadas a la realidad local, todos comparten varias líneas estratégicas. Entre ellas, la movilización de vivienda vacía y de suelo disponible, la regulación de la vivienda turística, la aplicación de bonificaciones fiscales, la difusión de información y el refuerzo de la inspección y control.
En relación con la vivienda vacía, Molina destacó la importancia de impulsar su incorporación al mercado del alquiler a través de la Bolsa de Alquiler del Gobierno foral, con precios asequibles. Asimismo, se estudiarán fórmulas para dar salida a suelos existentes y fomentar la promoción de nuevas viviendas protegidas.
La regulación de los apartamentos turísticos será otro eje de actuación. Según explicó la directora general, el impacto del turismo varía según el municipio, por lo que se realizará un estudio específico en cada caso y se establecerán limitaciones donde sea necesario para evitar tensiones adicionales en el mercado residencial.
Información, fiscalidad y control
Los planes también contemplan bonificaciones fiscales para incentivar el alquiler asequible y ponen el acento en la difusión de información como herramienta esencial. “Es clave que arrendadores y arrendatarios conozcan sus derechos y obligaciones”, subrayó Molina.
Por último, todos los documentos incluyen medidas de inspección y control frente a posibles infracciones en materia de vivienda. La Dirección General realizará un seguimiento periódico con indicadores específicos para evaluar el impacto real de las actuaciones y ajustar las políticas a la evolución de cada municipio.
Con este paquete de medidas coordinadas, el Ejecutivo foral y las entidades locales buscan consolidar un modelo de intervención compartida que permita aliviar la presión sobre el mercado residencial y garantizar el acceso a la vivienda en condiciones asequibles en las zonas más tensionadas de Navarra.








