La ciudad de Sevilla se ha vuelto a rendir al dominio de la Real Sociedad, que se ha proclamado campeona de la Copa del Rey tras derrotar al Atlético de Madrid. En una final marcada por la máxima igualdad y la tensión, el conjunto donostiarra logró imponerse en el estadio de La Cartuja, el mismo escenario donde ya alcanzó la gloria hace cinco años.
El encuentro, que corresponde a la edición 124 del torneo, se resolvió en una tanda de penaltis que mantuvo en vilo a ambas aficiones tras 120 minutos de juego vibrante. Con este triunfo, la entidad guipuzcoana suma su tercer trofeo copero, consolidando su posición como uno de los clubes referentes en el fútbol español actual.
El impacto de Pellegrino Matarazzo y el éxito txuri-urdin
Uno de los nombres propios de esta gesta es el de Pellegrino Matarazzo. El técnico, que asumió las riendas del banquillo hace apenas cuatro meses, ha conseguido transformar al equipo en un bloque altamente competitivo en tiempo récord. Bajo su dirección, la Real Sociedad ha sabido gestionar la presión de una final ante un rival de la entidad del Atlético de Madrid, que se quedó a las puertas de sumar su undécimo título.
La victoria en La Cartuja de Sevilla no solo supone un éxito deportivo inmediato, sino que refuerza el proyecto institucional de un club que ya figura con letras de oro en el palmarés histórico del campeonato, acompañando a gigantes como el FC Barcelona, el Athletic Club y el Real Madrid CF.
Un duelo de altura en el fútbol español
La final reflejó la paridad entre ambos conjuntos, con un juego físico y táctico que solo pudo decantarse desde los once metros. Mientras los colchoneros añaden un subcampeonato a su trayectoria, los de San Sebastián regresan a casa con el trofeo, reafirmando que la capital andaluza es ya un lugar fetiche para la afición realista.
Este nuevo título de la Copa del Rey abre una etapa de optimismo para la plantilla, que ha demostrado saber sufrir y competir en los escenarios más exigentes de la RFEF.





