Berriozar acoge este sábado un festival musical solidario para recaudar fondos para una escuela en Kenia

Peio Etxarri será el presentador de este evento que contará con destacados grupos como el Coro rociero ‘Savia nueva’ y ‘Aires del sur’ así como Chuchín Ibáñez y los charros, entre otros

El Auditorio de Berriozar acoge este sábado, 16 de febrero, a las seis de la tarde, un festival musical solidario con el objetivo de recaudar fondos para una escuela en Kenia.Peio Etxarri será el presentador de este evento que contará con destacados grupos como el Coro rociero ‘Savia nueva’ y ‘Aires del sur’ así como Chuchín Ibáñez y los charros, entre otros. La entrada cuesta 6 euros, se puede comprar anticipadamente en los puntos destacados en el cartel (ver ilustración más abajo) y además con la entrada se facilitan unos números para unos sorteos de varios premios entre los asistentes.

La actividad solidaria viene impulsada de la mano de una de las profesoras de la escuela oficial de Idiomas de Pamplona, María Chege, y dos particulares más.

María Chege, creó una escuela hace años en Rongai, un lugar en el oeste de su Kenia natal. Esta escuela Maria Chege comenzó como un sueño en 2007 y desde entonces no ha parado de crecer, educando en la actualidad a más de 90 estudiantes de Primaria en Ongata-Rongai , Kenia.

Sin embargo, el gobierno de Kenia consideró que se trataba de un centro con demasiados alumnos (atiende a un centenar de niños y cuenta con siete maestros y un bedel) y que no reúne los requisitos legales, a pesar de que está considerada la mejor de la región desde el punto de vista académico.
Las autoridades se resisten a reformarla alegando que no pueden considerarla un centro público. Ante esta tesitura una alumna de arquitectura de la Universidad de Navarra, Clara Purroy, quiso tomar el relevo. «Su proyecto de fin de carrera fue precisamente adaptar el edificio a la normativa vigente para convertirlo en un centro más de la red pública y que siguiese siendo un lugar de enseñanza»,

Con muchísima pasión, esfuerzo y fe, y sin la ayuda de ninguna institución oficial, Maria y un grupo de voluntarios consiguieron iniciar este sueño, que hoy es una realidad. El año pasado se llevo a cabo la primera Fase en la que se construyeron cuatro aulas y las letrinas.

Cuando era pequeña María Chege aprendió que la educación es la mejor arma contra la desigualdad. “Mi madre solía decirnos que, cuando fuésemos mayores, teníamos que construir un colegio para los niños que no tenían tanta suerte como nosotros”, explica esta vecina de Zizur nacida en Rongai, un pueblo keniano a 30 minutos de Nairobi, la capital.

Sin embargo, con el correr de los años, María cada vez tenía más claro que “no podía vivir el sueño de otra persona” y decidió venir a Pamplona a vivir. “Compré una finca en Kenia, muy barata porque solo era campo, con la idea de construir una casa. Pero, un día, vino una niña a verme y me pidió que le construyese un colegio. Yo le dije que no podía porque no tenía dinero, pero ella me decía que sí. Al tiempo, vino una pareja a pedirme lo mismo, me decían que sus hijos tenían que viajar mucho todos los días para poder ir al colegio, que la comida que les preparaban siempre se quedaba fría… Yo les decía que no tenía dinero y ellos me contestaban: ‘Vives en Europa, pide que te den más dinero”, recuerda María, que confiesa que “al final decidí hacerlo yo”.

Y así, después de que un sueño pusiese los cimientos, Escuela Maria Chege.“No quería ponerle el nombre de nadie, porque este colegio es un homenaje a las mujeres africanas. Ellas son las que mantienen todo, pero nadie las reconoce”, denuncia esta maestra.

Ahora, este colegio acoge a 98 niños y niñas, siete maestros, 2 cocineros y un bedel. “Fue el primer colegio del pueblo y el último en tener electricidad”, recuerda María. Sin embargo, esto no impidió que, gracias al esfuerzo de los maestros, la escuela se convirtiese “en la mejor de la región” en el ámbito académico.

“En el colegio es muy importante el uniforme. Cuando me preguntan que por qué tienen que llevar corbata unos niños tan pequeños yo siempre contesto que, cuando el día de mañana tengan que hablar con alguien importante, alguien que lleve corbata, no se echen atrás. Al fin y al cabo, ellos también han llevado corbata”, explica. De todo esto, las necesidades actuales giran alrededor de todo lo relacionado con el material escolar.
Libros de texto, material de escritura,etc…, para 87 niños, repartidos en 10 clases. Por todo esto nace este Festival Musical.

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