Más de mil ciudadanos se han congregado este miércoles por la tarde en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona en una concentración de apoyo a Ceuta, convocada formalmente por la Asociación Movimiento Cívico del Pueblo bajo la premisa de un acto "completamente apartidista". Sin embargo, la realidad de la jornada mostró contradicciones con este planteamiento inicial.
Durante el acto, que comenzó incluso antes de las 20:00 horas, fue leído un extenso comunicado. La pancarta rezaba el lema "Re-emigración ordenada, convivencia garantizada". En la concentración estuvieron presentes cargos políticos de UPN, Partido Popular de Navarra (PPN) y Vox que no ocuparon lugares centrales, aunque estuvieron delante de la concentración.
Los asistentes portaban banderas españolas, y de Ceuta, y camisetas de la selección nacional, junto a carteles con demandas de dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Durante el acto se produjeron aplausos y vítores en apoyo a España y Ceuta, intercalados con críticas y pitos dirigidos contra el Gobierno central y la administración foral de María Chivite.
Entre las consignas coreadas figuraban lemas cuestionando la gestión del Ejecutivo estatal y regional bajo el grito de "Pedro Sánchez y Chivite dimisión", así como consignas de mayor crudeza contra el presidente del Gobierno nacional al que insultaron de "h.d.p.", sin que nadie de la organización pusiera trabas a estos insultos.
Otro momento tenso ha sido cuando algunos de los presentes han increpado a periodistas de RTVE, intentando que no pudieran hacer su trabajo, y han sido varios los compañeros periodistas que han salido en su defensa.
Cinco objetivos declarados
Según el comunicado de la Asociación Movimiento Cívico del Pueblo, la concentración respondía a cinco motivos concretos: solidaridad directa con Ceuta; unidad frente a la fractura nacional; freno al expansionismo marroquí; defensa de las fronteras; y recuperación de la seguridad y la libertad.
La organización recordaba en su comunicado que es "la única responsable legal" del acto y que ha formalizado debidamente la comunicación ante la Delegación del Gobierno, criticando implícitamente la falta de rigor institucional de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) por promover convocatorias sin tramitación legal.
Un aspecto destacado del acto fue la crítica dirigida específicamente hacia el Gobierno de Navarra. La organización convocante exigió al Ejecutivo foral que cese en lo que denomina como "llenar las calles de menas", en referencia a menores no acompañados. Según el comunicado oficial, esta política "no ha sido consultada con el pueblo navarro y a la cual no le hemos dado autorización", argumentando que "trae consigo inseguridad y delincuencia".
La Asociación Movimiento Cívico del Pueblo se describía a sí misma como "una entidad soberanista nacida desde la sociedad civil, con un carácter estrictamente apartidista e independiente de bloques ideológicos". En su comunicado, señala haber trasladado formalmente a las distintas fuerzas políticas que "no se admitirá el uso de siglas ni banderas partidistas".
La organización también ha querido prevenir lo que denomina como "utilización política del dolor ajeno", haciendo referencia a cómo situaciones de crisis humanitaria "han sido utilizadas con fines partidistas" en el pasado en Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca. Apuesta, según su comunicado, por "la transparencia y el respeto".
La concentración se produce en respuesta a la crisis migratoria vivida en Ceuta los días 30 y 31 de julio, cuando miles de personas cruzaron irregularmente la frontera hacia la ciudad autónoma. El acto de este miércoles formaba parte de una serie de movilizaciones convocadas en toda España en solidaridad con Ceuta, aunque la jornada pamplonesa se distinguió por la aclaración de responsabilidades organizativas y una crítica explícita hacia las políticas migratorias y de seguridad del Gobierno foral.





