Ocho de cada diez enfermeras han sufrido una agresión física o verbal en algún momento de su actividad profesional.

Satse Navarra denuncia que no se ha avanzado en el desarrollo legislativo necesario para que los profesionales sanitarios sean considerados "autoridad pública"

Pamplona, 18 de marzo

El Sindicato de Enfermería de Navarra denuncia que el acuerdo alcanzado el pasado año entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas para promover el reconocimiento de los sanitarios como autoridad pública sigue siendo “papel mojado”, ya que aún no se ha producido ningún desarrollo legislativo a nivel nacional que lo haga realidad.

Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, el 18 de marzo, el Sindicato recuerda que en el Consejo Interterritorial del SNS, celebrado en junio de 2014, se acordó promover el reconocimiento de la condición de autoridad pública al personal sanitario, dando así respuesta a la petición que desde diferentes organizaciones, como SATSE, se venía realizando desde hace tiempo.

"Transcurrido cerca de un año, únicamente se ha adelantado que, previsiblemente, se volverá a abordar un posible acuerdo sobre la tramitación legislativa necesaria en la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud prevista para el próximo 26 de marzo", han criticado desde SATSE.

En opinión de este sindicato profesional de enfermería, considerar legislativamente al profesional sanitario como “autoridad pública”, tendrá dos consecuencias muy positivas. Por un lado, al suponer presunción de veracidad a favor del profesional cuando haya discrepancias, se paliarán los miedos de éste a denunciar y ocultar el problema.

Además, al dejar las agresiones de ser consideradas faltas y pasar a ser delitos, se sensibilizará a los usuarios sobre la gravedad de la acción por la consecuencias que implica, propiciando el desarrollo de un clima de respeto y confianza absolutamente necesario para el desarrollo de una relación terapéutica eficaz.

En el último informe oficial conocido, y fruto de un Grupo de trabajo conjunto en el que participó SATSE, se recogían datos sobre el número de denuncias por agresiones realizadas desde 2008 hasta 2012. En el caso de Enfermería, fueron 9.296 los profesionales que habían denunciado en esos años, registrándose una tendencia creciente desde 2008 hasta 2011 y un ligero descenso en 2012. En concreto, en 2012, fueron 1.958 las denuncias de enfermeros.

Según concluye también el informe, solo se denuncian un 11 por ciento de las agresiones sufridas, por lo que la cifra total de profesionales agredidos realmente en estos años sería cercana a los 82.000, apunta SATSE, quien recuerda que 8 de cada 10 enfermeras han sufrido en algún momento una agresión verbal o física.

Satse Navarra denuncia que no se ha avanzado en el desarrollo legislativo necesario para que los profesionales sanitarios sean considerados "autoridad pública"

Pamplona, 18 de marzo

El Sindicato de Enfermería de Navarra denuncia que el acuerdo alcanzado el pasado año entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas para promover el reconocimiento de los sanitarios como autoridad pública sigue siendo “papel mojado”, ya que aún no se ha producido ningún desarrollo legislativo a nivel nacional que lo haga realidad.

Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, el 18 de marzo, el Sindicato recuerda que en el Consejo Interterritorial del SNS, celebrado en junio de 2014, se acordó promover el reconocimiento de la condición de autoridad pública al personal sanitario, dando así respuesta a la petición que desde diferentes organizaciones, como SATSE, se venía realizando desde hace tiempo.

"Transcurrido cerca de un año, únicamente se ha adelantado que, previsiblemente, se volverá a abordar un posible acuerdo sobre la tramitación legislativa necesaria en la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud prevista para el próximo 26 de marzo", han criticado desde SATSE.

En opinión de este sindicato profesional de enfermería, considerar legislativamente al profesional sanitario como “autoridad pública”, tendrá dos consecuencias muy positivas. Por un lado, al suponer presunción de veracidad a favor del profesional cuando haya discrepancias, se paliarán los miedos de éste a denunciar y ocultar el problema.

Además, al dejar las agresiones de ser consideradas faltas y pasar a ser delitos, se sensibilizará a los usuarios sobre la gravedad de la acción por la consecuencias que implica, propiciando el desarrollo de un clima de respeto y confianza absolutamente necesario para el desarrollo de una relación terapéutica eficaz.

En el último informe oficial conocido, y fruto de un Grupo de trabajo conjunto en el que participó SATSE, se recogían datos sobre el número de denuncias por agresiones realizadas desde 2008 hasta 2012. En el caso de Enfermería, fueron 9.296 los profesionales que habían denunciado en esos años, registrándose una tendencia creciente desde 2008 hasta 2011 y un ligero descenso en 2012. En concreto, en 2012, fueron 1.958 las denuncias de enfermeros.

Según concluye también el informe, solo se denuncian un 11 por ciento de las agresiones sufridas, por lo que la cifra total de profesionales agredidos realmente en estos años sería cercana a los 82.000, apunta SATSE, quien recuerda que 8 de cada 10 enfermeras han sufrido en algún momento una agresión verbal o física.