Se trata de la primera pastelería artesanal de inspiración mediterránea y de Oriente Medio de la capital. Detrás de este proyecto están Tamara y Luis, los creadores de Mazál Bagels, quienes ahora también se adentran en el mundo de las burekas
El pasado 26 de mayo, Madrid dio la bienvenida a TOVA Bakery, la primera pastelería judía de la capital, con un soft opening que fue un éxito. Ubicada en la calle Alonso Cano, 30, TOVA significa en hebreo buena y llega a la capital para sorprender con una propuesta de pastelería judía con productos como las burekas, el rugelach, el babka y el pan challah, además de pastelería más conocida como la francesa y danesa. Para celebrarlo, del 3 al 14 de junio ofrecerán una bebida gratis por la compra de una bureka.
Una propuesta única que Madrid no había visto En un panorama panadero y pastelero dominado por la influencia francesa e italiana, TOVA apuesta por los sabores de la otra orilla del Mediterráneo: la pastelería tradicional de Oriente Medio y Europa del Este, acercando a la escena gastronómica de la capital un nuevo concepto.
La estrella indiscutible de la carta son las burekas: pasteles salados de masa filo, crujientes por fuera y rellenos de queso cremoso o queso con espinacas, servidos con tahini, tomate picante tipo dip y pepinillos caseros que aportan el contrapunto ácido perfecto. Tradicionalmente son triangulares, y, de momento, TOVA ofrece su propia creación: la bureka en espiral, con un toque ligeramente dulce y semillas, que ya se ha convertido en la seña de identidad de la casa.
Junto a ellas, la carta despliega un mundo de sabores poco vistos en Madrid. La rugelach, pequeños croissants de mantequilla rellenos de chocolate amargo, y la babka de chocolate, una trenza de masa brioche con capas infinitas de relleno. Por último, el challah, pan trenzado, tierno y con un punto dulce que lo convierte en el desayuno más reconfortante del barrio.
Además, para quienes quieran asomarse al universo TOVA con propuestas más familiares, hay también bollería laminada de temporada —tipo francesa y danesa, rotativa según lo que salga del obrador cada mañana— y bocadillos vegetarianos que cambian semana a semana.
Beber en TOVA: color, frescor y refills ilimitados La oferta de bebidas de TOVA es perfecta para acompañar su propuesta o para disfrutar individualmente. Como principal protagonista y con recarga ilimitada –del agua con gas– se encuentra el gazoz de pomelo —sirope de pomelo con agua con gas, fruta de temporada y hierbas frescas— es tan fotogénico como refrescante. Además, la limonada de menta y el té frío de frambuesa completan una propuesta de bebidas tan vibrante como el resto de la carta. Y para los que necesitan un empujón por las mañanas: café 100% arábica, latte e iced latte, el que, según los fundadores, es el café que la abuela Tova aprobaría.
Horario y promoción de apertura El local de TOVA abre a las 9.30h con una producción artesanal y de temporada que va saliendo de manera escalonada directamente desde su obrador. Por eso y para garantizar su frescura, sus productos son limitados hasta agotar existencias.
Para celebrar la apertura, TOVA lanza una promoción especial: bebida gratis por la compra de una bureka del 3 al 14 de junio. Están incluidas todas las bebidas de la carta y para acceder a la promoción hay que decir "I LOVE TOVA" o "ME ENCANTA TOVA" en el mostrador.
El alma de TOVA: la abuela que lo elabora todo sin necesidad de recetas TOVA nace de un recuerdo, de esa mesa de la infancia donde siempre había algo recién hecho, donde los olores avisaban antes de entrar a la cocina y donde nadie se iba con hambre.
Es un homenaje a las abuelas y a las mujeres que cocinaban sin medir, que sabían cuándo la masa estaba lista sin termómetro, y que siempre tenían algo más para dar. Esa generosidad, ese oficio y esa ternura son los tres ingredientes secretos de cada pieza que sale del obrador de TOVA.
Tamara y Luis: de Mazál Bagels a TOVA Detrás de TOVA está la misma pareja que introdujo los bagels artesanales en Madrid con Mazál Bagels. Tamara y Luis no son cocineros de formación clásica: son dos personas que comen bien, viajan mucho y se obsesionan con los productos que los enamoran. Con TOVA quisieron ir un paso más allá y crear una marca que no solo venda comida, sino que devuelva ese sentimiento de estar alrededor de una mesa con las personas más importantes. "Es familia, buena comida y buenos momentos", dicen. La abuela Tova les da la razón.





