Un vecino de Valdizarbe fue detenido en la noche del 29 de mayo tras una persecución por distintos barrios de Pamplona. Se le atribuye un delito de conducción temeraria después de circular a gran velocidad por viales, aceras y zonas ajardinadas de la ciudad, poniendo en especial peligro a usuarios y peatones.
Pamplona/Iruña, 3 de junio
Una vez detenido, se comprobó además, según información de la Policía Foral, que conducía con un permiso que carecía de puntos, motivo por el que ya había sido imputado en ocasiones anteriores, sin el cinturón abrochado y con un vehículo que carecía de seguro obligatorio e ITV en regla.
La operación fue llevada a cabo por agentes de la división de Prevención y Atención Ciudadana de la comisaría de Pamplona en colaboración con agentes de la Policía Municipal de Pamplona tras recibir el aviso de una disputa familiar. Al acudir al lugar los agentes observaron que la persona implicada se había marchado, por lo que iniciaron su búsqueda. Cuando lo localizaron, le dieron el alto, pero se dio a la fuga.
El caso se puso a disposición del Juzgado de Instrucción nº 1 de Pamplona.
Otras actuaciones destacadas
De entre los 49 conductores imputados en mayo por la Policía Foral por delitos relacionados con la ingesta de alcohol, destaca el caso de una mujer, vecina de Bayona, que fue sorprendida el pasado 8 de mayo mientras circulaba con una tasa de alcohol que casi sextuplicaba a la permitida (1,45 mg/l). La mujer fue retenida por un agente de la Policía Nacional, quien avisó a la comisaría de la Policía Foral en Elizondo para hacerse cargo de las diligencias.
Un día más tarde, el día 9, fue imputado un vecino de Sangüesa, por dos delitos contra la seguridad vial. El conductor fue interceptado por agentes de la Policía Municipal de Noáin mientras circulaba de modo zigzagueante. Cuando se le realizó la prueba, arrojó una tasa positiva de 0,80 mg/l, de manera que se procedió a colocar un cepo en el volante para inmovilizar el vehículo.
Horas más tarde, el varón fue sorprendido in fraganti realizando maniobras con el coche inmovilizado. Se le realizó una nueva prueba de etilometría y volvió a dar positivo (0,78 mg/l), por lo que se le imputó un nuevo delito contra la seguridad vial.
Este mismo fin de semana fueron imputados otros tres conductores, que arrojaron tasas de 0,90 mg/l tras chocar contra una señal de tráfico; 1,16 mg/l después de obligar a tres conductores a esquivarlo y a salirse de la vía para evitar chocar contra él, y 0,74 mg/l tras estacionar el vehículo en un lugar con escasa visibilidad y quedarse dormido al volante.