El analista José Luis Marín, coautor junto a Celia Hernando y Álvaro Merino del libro Las fuerzas que mueven el mundo, estará este martes 14 de abril (19.00 horas) en la libreria Katakrak de Pamplona para presentar una obra que, según explica, responde a la necesidad de comprender «los cambios profundos que está viviendo el mundo».
En una entrevista concedida a Pamplona Actual, Marín detalla que el proyecto nace de una inquietud largamente trabajada dentro de El Orden Mundial. «La cartografía siempre ha sido marca de la casa», subraya, y este atlas supone dar forma a años de trabajo con mapas para explicar la geopolítica y la economía global de manera visual.
El autor reconoce que había cuestiones que no podían abordarse en formato artículo. «Queríamos explicar cosas que no caben en un texto corto», señala, apostando por mapas como herramienta clave: «Si aterrizas esas ideas en mapas, la gente percibe cosas que no puede percibir de otra forma».
Entre los ejemplos que recoge el libro, Marín destaca la crisis de 2008, cuya percepción en Occidente dista de su impacto global. «Tendemos a pensar que lo que nos afecta a nosotros es un problema global», advierte, en referencia a una visión «eurocéntrica» que, a su juicio, distorsiona el análisis. En este sentido, apunta que países como China no solo resistieron mejor el golpe, sino que «lograron sacar ventaja» en aquel contexto.
El hilo conductor de la obra es la globalización, un modelo que, según explica, se impuso tras la caída de la URSS y que conectó mercados y territorios a escala mundial. Sin embargo, ese sistema está evolucionando. «Vivimos el momento de conflicto más importante desde el final de la Segunda Guerra Mundial», afirma, destacando una tendencia clara: «Ahora prima el uso de la fuerza para lograr objetivos».
Marín insiste en que muchos de los conflictos actuales tienen raíces profundas. «No son una cuestión de hace dos o tres días», señala, poniendo como ejemplo Oriente Próximo, donde «es un proceso histórico que se alarga durante décadas».
Uno de los capítulos que más interés ha despertado durante la elaboración del libro es el dedicado a las nuevas fronteras. «Es un mundo muy apretado, donde ya no quedan territorios por conquistar», explica, lo que lleva a las potencias a buscar nuevos espacios de competencia, desde el Ártico hasta el espacio exterior. «Ahí es donde van a estar las disputas del futuro», apunta recordando el reciente viaje de la misión Artemis II a la Luna.
De cara al lector, el objetivo es claro: ofrecer claves para entender un contexto cambiante. «El mundo que conocimos durante los últimos 30 años ya no existe», sostiene. En su lugar, emerge un nuevo orden «más violento», pero que responde a dinámicas propias. «No es caótico», matiza, sino que puede comprenderse si se analizan sus lógicas.
Sobre el futuro inmediato, el analista no duda en señalar el principal eje geopolítico. «Es complicado no mencionar a China», admite, aunque matiza que la clave estará en «el enfrentamiento por la hegemonía mundial entre China y Estados Unidos». Una pugna que, según concluye, «va a marcar la agenda internacional en los próximos diez años».




