El Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Memoria y Convivencia y el Instituto Navarro de la Juventud, celebra en Narbarte la segunda edición del campamento ‘Generando agentes de convivencia en el entorno natural’. Esta iniciativa busca ofrecer a los jóvenes navarros un entorno seguro y creativo donde trabajar valores fundamentales y derechos humanos, complementando la formación teórica con experiencias de ocio activo al aire libre.
Durante la visita institucional, la vicepresidenta y consejera Ana Ollo instó a los participantes a convertirse en portavoces de estos valores en sus entornos habituales. El programa está diseñado para que, mediante dinámicas de grupo y talleres artísticos, los adolescentes desarrollen un espíritu crítico y una conciencia social que fortalezca la cohesión comunitaria en la Comunidad Foral.
Abordaje de la soledad no deseada y salud comunitaria
Una de las temáticas centrales de esta edición es la lucha contra la soledad no deseada, considerada por los expertos como una epidemia transversal en la sociedad actual. Los jóvenes asistieron en Doneztebe / Santesteban a la proyección del proyecto ‘Giza-Filmoteka’, donde profundizaron en esta realidad de la mano de profesionales como Jose Antonio Vitoria y Garbi Losada.
Para canalizar estas reflexiones, el campamento cuenta con especialistas en diversas disciplinas. El artista Juan Ángel Perotxena “Perotx” ha dirigido la creación de un mural cooperativo, mientras que la musicoterapeuta Haizea Loira utiliza el sonido como herramienta de expresión emocional. Asimismo, expertos en justicia restaurativa trabajan con los jóvenes en la construcción de relaciones respetuosas y comunicación honesta para fortalecer los vínculos grupales.
Aventura y conexión con la naturaleza del norte
El aprendizaje se equilibra con una intensa agenda de actividades multiaventura gestionadas por técnicos de BKZ Navarra Aventura. Los participantes exploran la biodiversidad de la Navarra húmeda mediante descensos de cañones, piragüismo, tirolinas y pruebas de deporte rural. Estas experiencias no solo promueven hábitos de vida saludables, sino que fomentan el respeto por el medio ambiente y la conservación de la fauna y flora local.
Este modelo de campamento inclusivo se consolida como una herramienta educativa que utiliza la participación comunitaria como "píldora sanadora", permitiendo a la juventud navarra conectar con sus iguales y con el entorno natural desde una perspectiva de convivencia sana y respeto mutuo.





