El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José Mª Aierdi, ha mantenido hoy una reunión estratégica en Zaragoza con el presidente de la Federación de Regantes de la Cuenca del Ebro (Ferebro), Javier Berdejo. El encuentro ha servido para analizar la situación actual de las infraestructuras agrarias en los territorios que recorre el cauce del río y marcar una hoja de ruta hacia la sostenibilidad.
Durante la sesión bilateral, Aierdi ha subrayado que el cambio climático y la urgencia de realizar un uso racional del agua obligan a acelerar la modernización de regadíos. Según el consejero, este proceso es vital para mantener un sector primario resiliente y competitivo que actúe como motor del desarrollo rural en las comarcas ribereñas.
Nuevas vías de financiación y colaboración institucional
El titular navarro ha abogado por explorar fórmulas de financiación extraordinaria que permitan a los gobiernos autonómicos ejecutar estas inversiones de forma decidida. El objetivo es que las obras resulten rentables para las comunidades de regantes y sirvan de apoyo a la industria agroalimentaria.
En la delegación navarra han participado también Ignacio Gil, director general de Agricultura, y Juan Pablo Rebolé, director de Infraestructuras Agrarias. Por parte de Ferebro, entidad que agrupa a los sistemas de riego de La Rioja, Aragón, Cataluña y Navarra, han estado presentes miembros de su junta de gobierno, incluyendo a los presidentes de los canales de Bardenas, Lodosa y Tauste, así como representantes de los riegos de Corella y Ablitas.
El Plan Foral de Regadíos de Navarra
Esta apuesta se enmarca en el Plan Foral de Regadíos impulsado por el Ejecutivo foral. Tras un proceso de participación pública, el plan contempla actuar sobre 54.000 hectáreas de la Comunidad Foral. La inversión estimada supera los 900 millones de euros durante las próximas dos décadas, consolidando la modernización tecnológica como el eje central de la política agraria navarra.






