Lugares que no te puedes perder en Berriozar

Vamos a mostrar diferentes monumentos, tanto civiles como religiosos, que no te puedes perder al visitar este pequeño pueblo de la comarca de Pamplona

Berriozar,  27 de junio

Berriozar es un pueblo que pertenece a la Comunidad Foral de Navarra. Situado a solo 6 kilómetros de Pamplona, es ideal para pasar unos días de desconexión rodeado de naturaleza. A continuación, os vamos a mostrar diferentes monumentos, tanto civiles como religiosos, que no te puedes perder al visitar este pequeño pueblo de la comarca de Pamplona

Empezamos con el lavadero. Sin duda es uno de los lugares más emblemáticos de Berriozar construido en el año 1745. Su historia cuenta que antiguamente las mujeres del pueblo se reunían allí para lavar la ropa a la vez que conversaban y que los niños jugaban con el agua del lavadero en los veranos más calurosos. De él salía agua limpia y cristalina a través de tres chorros, dos pequeños a los lados y uno grande central llamado popularmente con el nombre de Zorroka. Las mujeres de Berriozar eran lavanderas profesionales que hacían dos tipos de lavados: la enjabonada, que era lavar la ropa de color; y la colada, donde desinfectaban la ropa blanca. Sin duda, es un lugar que no podrás perderte por su significado histórico.

La Parroquia de San Esteban es una construcción sencilla de planta rectangular con una gran torre prismática. Empezó a construirse en el siglo XII para más tarde incorporar las cubiertas, la capilla y la sacristía en el siglo XVI. Al igual que la Iglesia de Sant Rafel en Ibiza, la cual puedes visitar fácilmente mediante el servicio de encontrar coches para alquilar en el aeropuerto de Ibiza, su construcción fue finalizada en el siglo XVIII añadiendo el pórtico. Es una iglesia, que al ser construida en diferentes siglos, tiene influencias que van desde el romanismo hasta el barroco.

Dentro de la Parroquia de San Esteban se encuentra la Virgen de Nuestra Señora del Sagrario. Está considerada una reliquia romana del siglo XII. Mide 90 centímetros, su rostro es alargado y severo y en su regazo tiene sentado al niño. La Virgen tuvo que ser trasladada a la Parroquia de San Esteban porque su ubicación anterior, la antigua ermita de Donamaria fue destruida en un incendio por los franceses en la Guerra de Independencia en 1813. Afortunadamente la Virgen fue rescatada y actualmente podemos contemplarla.

Por último, el Palacio Ezpeleta data del siglo XV. Construido por los barones de Ezpeleta, se sitúa en el casco antiguo de Berriozar. El palacio fue abandonado en 1623 y tuvieron que pasar cuatro años hasta que varias familias se instalaron allí para cobrar los tributos y mantener los derechos y prerrogativas del señor. Actualmente es un edificio de uso particular y privado conocido como Casa Kataxar.

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